Estos son los beneficios que una correcta gestión del talento puede proporcionar a tu empresa

La correcta gestión del capital humano puede repercutir de una forma muy positiva en el desarrollo empresarial. No sólo desde el punto de vista productivo. También a nivel humano. Un planteamiento adecuado puede redundar en plantillas más felices que, en última instancia, desarrollan mayores potencialidades e incrementan sus niveles de rendimiento.

La gestión del talento ha experimentado un desarrollo sin precedentes. Algunas de las tendencias más generalizadas y prometedoras se traducen en estrategias de People Analytics o en la implementación de recursos tecnológicos avanzados capaces de detectar tendencias y prever problemas con antelación a través de Inteligencia Artificial.

Más beneficios a corto y a largo plazo

Una correcta gestión de los recursos humanos facilita la coordinación de recursos. La plantilla trabaja en una misma dirección. La comunicación interdepartamental se hace mucho más fluida y se favorecen las sinergias colaborativas entre diferentes perfiles profesionales. Al final, todo ello deriva en un incremento del rendimiento y, a largo plazo, en un incremento de beneficios que, por supuesto, también impactará de forma positiva en la compensación que perciben los colaboradores.

La gestión de recursos humanos trabaja para incentivar a los empleados, mejorar su bienestar y contribuir a la proyección de sus carreras profesionales. Una mayor estimulación genera un mayor rendimiento y, en definitiva, una cultura corporativa más humana y saludable. Comprender y asumir la importancia del capital humano dentro de cualquier modelo de negocio resulta fundamental para identificar vulnerabilidades y oportunidades de crecimiento.

Localización y captación de talento

El proceso de desarrollo de una empresa requiere de una actualización continua de personal. El departamento de Recursos Humanos asume la función de localizar, captar y desarrollar nuevos talentos. En realidad, no se trata de algo sencillo. Una buena gestión requiere de fuentes de reclutamiento de calidad y la implementación de dinámicas adaptadas a las necesidades de la empresa a través de diferentes canales. Encontrar perfiles profesionales de valor, depende en buena medida de la reputación de la propia empresa. En muchas ocasiones las oportunidades de contratación más interesantes se obtienen a partir del “boca a boca” de los propios empleados. Si nuestra plantilla emite buenas valoraciones sobre nuestro negocio, poco a poco se convertirá en un destino de interés para futuros trabajadores.

Relaciones laborales de mayor calidad

El nivel de satisfacción laboral depende en buena medida del tipo de relaciones que se establecen a nivel interno. Una buena gestión de Recursos Humanos trabaja para mejorar el ambiente de trabajo para proporcionar experiencias de bienestar y felicidad entre sus empleados. Unas relaciones laborales saludables son la base de un buen rendimiento.

Esta dimensión también corre a cargo del departamento de recursos humanos. El análisis de las fortalezas y debilidades de la empresa a nivel psicosocial resulta fundamental para comprender el modo en que se sienten los empleados dentro del negocio e identificar oportunidades para mejorar las relaciones.

Las dinámicas estratégicas del departamento de recursos humanos que permiten mejorar la calidad de las relaciones laborales se basan en el incentivo de valores fundamentales como el trabajo en equipo, la colaboración o la fluidez comunicativa entre los diferentes integrantes de la plantilla. Las reuniones de trabajo o el diseño de la estructura interna y los flujos comunicacionales son algunas de las herramientas que se utilizan para lograrlo.

Mejora de la comunicación interna

Las relaciones jerárquicas pueden ser especialmente difíciles de gestionar. Muchos empleados afirman sentir inseguridad cuando tienen que comunicar información a sus superiores. Cuando esto ocurre, las relaciones se empobrecen y los procesos de comunicación se vuelven menos legibles y dinámicos. No detectar este tipo de obstaculizaciones puede derivar en una gran variedad de problemas: Climas laborales no saludables, ralentización de los ritmos de trabajo, falta de transparencia… Este tipo de problemas pueden convertirse en el germen de fracturas con el paso del tiempo comprometiendo los niveles de rendimiento.

Intervenir en las políticas de comunicación interna y luchar por el beneficio común desde un prisma puramente humano se convierte en algo perentorio. Para lograrlo, deben trazarse estrategia a medida, ejecutar reuniones y programar actividades grupales que ayuden a romper barreras.

Conocer el estado en que se encuentra nuestra empresa a nivel interno es uno de los primeros pasos. Sólo así la gestión eficiente del capital humano será posible. Llevar a cabo análisis sobre el clima laboral es un buen punto de partida para poder identificar vulnerabilidades y posibilidades de mejora.

Optimización de recursos

El capital humano constituye uno de los principales activos de una empresa. Optimizarlo y salvaguardar su correcto desarrollo implica evaluar el alcance de las necesidades reales. En muchos casos, la falta de control da pie a plantillas más extensas de lo que en realidad se necesita. Controlar los flujos de trabajo y garantizar que el equipo humano está equiparado a los volúmenes de trabajo será fundamental. Cuando desde el área de recursos humanos se detectan este tipo de situaciones deben implementarse medidas como la programación de despidos o la reducción de suelo. No obstante, también existen otras alternativas menos radicales como, por ejemplo, la reorganización de los equipos o el replanteamiento de las jornadas laborales. En cualquier caso, una empresa correctamente organizada y estructurada deberá contar con un equipo humano tan adaptado como sea posible a sus necesidades reales. Una correcta gestión revierte en una optimización de costes, algo que, a largo plazo puede derivar también en unas mejores condiciones contractuales para los empleados. Al reducir costes y optimizar los recursos, los beneficios se ven incrementados y, a largo plazo, es posible introducir bonificaciones adicionales o subidas de salario.

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Problemas-con-tu-equipo-de-trabajo-Tal-vez-el-problema-seas-tu-20220630-0080.html